28 febrero 2010

S


-¿Cómo puedes querer tanto a una persona que ni siquiera has visto? No lo entiendo...

-Es él. Él se hace querer: me pregunta qué canción estoy escuchando, y según mi respuesta sabe si estoy triste o contenta; cuando lloro hace todo lo posible por transformar las lágrimas en una sonrisa, la más grande que puedas imaginar; me abraza, a su manera, aunque estemos lejos. Cada día, cuando hablamos, los kilómetros que nos separan se vuelven milímetros, porque lo siento muy cerca, en mi corazón. 
Sé que es difícil de entender. Antes de conocerlo me preguntaba cómo podía significar tanto para alguien una persona que no está contigo cada día, pero es que él lo está, quizá más que tú o cualquiera que viva en la calle paralela a la mía. Las personas creen que la distancia es un problema, y no es así; después de todo este tiempo, me he dado cuenta de que la distancia nos acerca y nos regala la ilusión que a veces perdemos con esas personas que están al final de nuestra calle. 
A veces he querido coger el primer tren a Barcelona solo para saber qué se siente al abrazar a una persona que está significando tanto para ti en tan poco tiempo. En resumen, supongo que si puedes explicar por qué quieres a un amigo, o a una persona, es porque no le aprecias tanto como parece. Yo no sabría decirte por qué, pero me gustan hasta nuestros silencios...




.





.





.




(...) and I'm tired of being all alone, and this solitary moment makes me want to come back home.

No hay comentarios: